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Homenaje en silencio a las víctimas de los atentados del 17-A

Familiares acuden a la conmemoración del segundo aniversario con camisetas en las que se puede leer "exigimos la verdad"

Víctimas y familiares realizan una ofrenda floral en la Rambla.

Barcelona rinde homenaje este sábado a las víctimas de los atentados yihadistas en el segundo aniversario de los ataques en la Rambla de la capital catalana y en Cambrils, que dejaron 16 muertos y 155 heridos. El acto de conmemoración, a petición expresa de los familiares y víctimas, no ha incluido discursos políticos y ha consistido en un minuto de silencio seguido de una ofrenda floral. La presencia institucional se ha reducido considerablemente: no han acudido ni el rey Felipe VI ni el presidente del Gobierno. Su asistencia suscitó protestas de los grupos independentistas en el homenaje del año pasado y en el que tuvo lugar días después del ataque. Este año, varias de las víctimas han acudido con camisetas azules en las que se podía leer "exigimos la verdad" o "tenemos derecho a la verdad".

La efeméride llega en plena polémica por las teorías de la conspiración alrededor de los atentados a partir de unas informaciones publicadas por el diario Público, que, basadas en un informe sin membrete, vincularían al ideólogo de la masacre, el imán de Ripoll Abdelbaki Es Satty, con el CNI. Estas afirmaciones, que discuten la investigación que se está llevando a cabo, han sido abonadas por los partidos independentistas con la petición de una comisión de investigación en el Congreso, una exigencia a la que se ha sumado Barcelona en Comú, el partido de la alcaldesa, Ada Colau. En el homenaje de este sábado, algunas víctimas y familiares vestían camisetas con mensajes que aludían a este asunto, en los que pedían saber qué había ocurrido.

El acto se ha celebrado en el mosaico de Joan Miró que se extiende en el centro de la Rambla, lugar en el que se detuvo la furgoneta con la que se perpetró el ataque después de recorrer más de 500 metros. El minuto de silencio, con las víctimas en la primera fila y los políticos en la segunda, se ha acompañado con la interpretación de El cant dels ocells, de Pau Casals. Más tarde, se han dipositado claveles blancos como ofrenda. De fondo, en una pancarta se podía leer "el Islam condena tajantemente el asesinato de personas inocentes".

Al homenaje han asistido el presidente del Senado, Manuel Cruz; el ministro del Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska, y la delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera. También el presidente de la Generalitat, Quim Torra, el presidente del Parlament, Roger Torrent, consejeros del Gobierno catalán y representantes de los partidos políticos, y la alcaldesa Ada Colau con parte de su equipo.

Las víctimas llegan divididas a este segundo aniversario, y además del oficial, promovido por el Ayuntamiento y de acuerdo con la Unidad de Atención y Valoración de Afectados por el Terrorismo (Uavat), se han convocado otros dos actos de homenaje. A las 11.30 horas, en el inicio de la Rambla, se ha celebrado un acto organizado por la Asociación Catalana de Víctimas de Ataques Terroristas (Acvot). Tras la lectura de un breve parlamento, la asociación ha pedido “recuerdo, memoria y dignidad”. Diversos asistentes y miembros de los cuerpos de policía han hecho una ofrenda floral. Entre los asistentes, había representantes del PP, como Enrique Millo, de Ciudadanos y de Vox. El presidente de Acvot, José Vargas, ha criticado que el Ayuntamiento y la Generalitat no les tienen en cuenta, motivo por el cual no han acudido al acto oficial de homenaje. “Tienen muy poca vergüenza y muy poca dignidad en no venir a un acto de víctimas del terrorismo un poco más arriba”, ha añadido Vargas, en referencia al ministro Grande Marlaska.

A las 12 horas, el independentismo, de la mano de los CDR, se ha manifestado en la Sagrada Familia. Decenas de personas, con máscaras blancas con un interrogante, han pedido explicaciones sobre el atentado, alimentando la teoría de la conspiración que vincula al CNI con los atentados. "We claim for answers [Reclamamos respuestas]", se podía leer en inglés en la pancarta que han exhibido.

Al finalizar el acto sin parlamentos, Daniel Serrano, del PP, ha acusado ante los medios de comunicación al presidente Torra y a “algunos de sus consejeros” por “contribuir a alimentar una teoría de la conspiración paranoica”. La representante de Ciudadanos en el Parlament, Lorena Roldán, ha defendido la “unión de todos contra la barbarie” en el recuerdo a las víctimas. Por su parte, el expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha pedido en Twitter la "aclaración de todos los puntos oscuros", y ha exigido una investigación en sede parlamentaria.

Robles rechaza dar pábulo a “insinuaciones” y remite al Govern al juez

Miguel González

La ministra de Defensa en funciones, Margarita Robles, ha declinado contestar a la consejera de Presidencia de la Generalitat, Meritxell Budó, quien el pasado 18 de julio le remitió una carta en la que le pedía una reunión para aclarar las informaciones que sugerían que el servicio secreto español CNI estuvo al corriente de los preparativos de los atentados del 17-A y no los evitó.

Preguntada por Valverdedelcamino, Robles se ha remitido a sus declaraciones públicas al respecto y ha alegado no querer “alimentar” una polémica epistolar “sobre un asunto tan serio”. La ministra en funciones ha subrayado que hay una investigación judicial abierta y que ella misma se ha comprometido a comparecer en el Parlamento cuantas veces sea reclamada “como ya hizo [en marzo de 2018 el entonces] director del CNI, el general Sanz Roldán, quien respondió en la Comisión de Secretos Oficiales a todas las preguntas de los representantes de ERC y Junts per Cat”.

Robles subraya que tiene “plena confianza” en el trabajo del CNI y que “no se pueden aceptar insinuaciones de otro tipo ni entrar en teorías que no tienen ninguna base real”.

En su misiva, Budó esgrimía la publicación de “una serie de informaciones periodísticas que han producido una gran alarma y rechazo social. Son informaciones”, agregaba, “que ponen en duda la actuación de algunas instituciones del Estado y contradicen las informaciones oficiales que se habían dado hasta ahora”. Aunque la consejera no los mencionaba, se refería a una serie de artículos del digital Público que sostenían que la relación del CNI con el imán de Ripoll cuando estaba en prisión, ya conocida, se prolongó hasta días antes de los atentados.

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