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Comercios y hosteleros sufren una caída de ventas por los disturbios

Los comerciantes lamentan una caída de entre el 30% y el 50% de la facturación en el centro de Barcelona

Desperfectos en una calle del centro de Barcelona, tras los disturbios. En vídeo, declaraciones del presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales, Antonio Garamendi. ÁLVARO GARCÍA | Vídeo: EUROPA PRESS

La semana de disturbios en Cataluña contra la sentencia del procés ha impactado en los negocios del centro de Barcelona. Los comerciantes y restauradores, según Barcelona Oberta —asociación que representa a los ejes comerciales turísticos—, han perdido entre un 30% y un 50% de la facturación. Los hoteleros, de momento, no quieren hacer valoraciones, aunque algunos admiten haber bajado tarifas y cancelado reservas a causa de las protestas. El Ayuntamiento de Barcelona ha explicado este lunes que se ha realojado en otros hoteles a turistas que se hospedaban en el centro. También se ha cancelado una convención de 750 asistentes.

Los disturbios de la semana pasada pusieron en un serio aprieto a los hoteles del centro. El Consistorio tuvo conocimiento de una maniobra para redistribuir a los clientes más afectados. Lo ha revelado este lunes Xavier Marcé, regidor de Turismo, en una comisión del Ayuntamiento de Barcelona: “Se ha hecho un dispositivo pactado con el gremio de hoteles que ha permitido el realojamiento de una parte muy importante de turistas afectados”.

Los establecimientos también pusieron en marcha medidas de protección, aunque algunos admiten que no pudieron evitar cancelaciones. En un hotel de la calle de Trafalgar, al lado de la plaza de Urquinaona, epicentro de la batalla campal el pasado viernes entre manifestantes y agentes antidisturbios, el gerente explica que ha tenido que cancelar reservas. El viernes invitó a cenar a todos los clientes. Otros establecimientos hoteleros aconsejaban a los turistas al día siguiente, sábado, que estuvieran de vuelta a las seis de la tarde.

Por ahora, el Gremio de Hoteles de Barcelona prefiere no hacer valoraciones hasta tener los datos del mes de octubre. Fuentes del sector apuntan que los disturbios han afectado especialmente a las reservas para los próximos meses. Las cancelaciones, hasta un 15%, se registran sobre todo en los hoteles de cuatro y cinco estrellas. Los disturbios también han causado rebajas de hasta el 20% de las tarifas, aunque estas fuentes lo limitan solo a los establecimientos del centro, y especialmente a los apartamentos turísticos. “Si la situación continúa será difícil superar las ventas de 2018. Pero si cesan los titulares en la prensa extranjera, será solo una gripe”, señalan las mismas fuentes.

Los disturbios no afectaron solo a la hostelería. Marcé también ha detallado que la semana pasada tres cruceros cambiaron la ciudad de destino y que una convención a la que estaba prevista la asistencia de 750 personas tuvo que ser cancelada. El impacto que puedan tener las protestas en la programación de reuniones en un futuro es ya una preocupación: “Se ha mantenido una estrecha interlocución con los organizadores de congresos internacionales para paliar o informar de los efectos que pueden tener estos acontecimientos”, ha puntualizado el edil.

Los comercios y restauración del centro de la ciudad han visto como en una semana la facturación ha caído entre un 30% y un 50%, en función de la cercanía a los incidentes, según ha precisado Gabriel Jené, presidente de Barcelona Oberta, una de las entidades que ha asistido a una reunión en el Ayuntamiento. La alcaldesa, Ada Colau, y el primer teniente, Jaume Collboni, han convocado a los principales agentes económicos e instituciones de la ciudad para evaluar y afrontar las consecuencias de los disturbios.

Fomento de Trabajo, Pimec, los dirigentes de UGT y CC OO, así como los representantes de los gremios de hoteles, restauración, comercio y agencias y touroperadores han instado a los políticos a buscar la fórmula “para desescalar la violencia de las calles”, según ha manifestado Collboni al término del encuentro. Muchos restauradores, comerciantes y hoteles del centro de la ciudad están haciendo una evaluación del impacto en sus negocios. “Se ha creado una mesa de trabajo en la que se recogerán y sistematizarán los datos”, ha concretado el primer teniente de alcalde. El Ayuntamiento sí que ha hecho ya un cómputo de daños en el mobiliario urbano: 2,7 millones de euros.

“Los daños en el mobiliario, en las terrazas o en los escaparates de comercios y negocios de restauración todavía se están evaluando”, ha precisado Jené. En la noche del viernes al sábado fueron saqueados cuatro establecimientos: Media Mark, la tienda Vodafone de Portal del Àngel, y los establecimientos de ropa y calzado deportivo AW LAB y Foot Locker, además de varias oficinas bancarias, de las que sacaron mobiliario para hacer barricadas. En opinión de Jené, la situación actual es peor que la que se generó en 2017 por los atentados y la crisis derivada del referéndum del 1-O: “Entonces fueron unos días por una causa puntual pero ahora es distinto porque las movilizaciones son continuas y no sabemos cuándo acabarán”, ha añadido. El Consistorio no descarta tener que volver a indicar a los comercios bajar la persiana.

Los mismos actores económicos se reunieron con la titular de Empresa de la Generalitat, Àngels Chacón. La consejera ha relativizado el impacto real de los disturbios —“En una semana no se hunde la economía catalana”, dijo—, pero ha expresado su “preocupación” por las protestas.

Un 60% menos de caja en bares y restaurantes

Bares y restaurantes de plaza Urquinaona, Pau Claris, Via Laietana y la zona central del Eixample, en Barcelona, han visto como la facturación ha caído en picado en una semana. El cálculo que hace el Gremio de Restauración es de un 60% menos de media porque los más cercanos al epicentro, plaza de Urquinaona, por ejemplo, tuvieron que cerrar por la tarde varios días. “En otros puntos, como paseo de Gràcia o Rambla de Catalunya los disturbios afectaron pero no tanto”, apuntan desde ese gremio. De momento, son más de 70 establecimientos afectados por rotura de cristales y destrozo de mobiliario. Las terrazas y sus cerramientos —con jardineras o con estructuras de aluminio y cristal— han sido las más perjudicadas. Esos destrozos se han cuantificado en 500.000 euros. Cada módulo de esos cerramientos cuesta 500 euros. “Si tienes seis módulos pues son 3.000 euros. Y eso pasa cuando, encima, el Ayuntamiento nos quiere cobrar hasta cuatro veces más de impuesto de terrazas”, se quejan.

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