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Los retos de una serie policial diaria

Dos unidades de rodaje en paralelo graban un capítulo al día de ‘Servir y proteger’

Andrea del Río y Luisa Martín, durante el rodaje de 'Servir y proteger'.
Andrea del Río y Luisa Martín, durante el rodaje de 'Servir y proteger'.

En el polígono industrial de Cobo Calleja, en la localidad madrileña de Fuenlabrada, entre decenas de mayoristas chinos, dos naves acogen el rodaje de la serie de TVE Servir y proteger. Unos 110 técnicos se reparten entre las dos unidades que graban en dos naves separadas por un bazar. Unos 4.000 metros cuadrados de plató que dan vida a la comisaría, el centro médico y los hogares de los protagonistas de la ficción diaria (16.25) de La 1. El rodaje debe funcionar como como un reloj para lograr sacar adelante 10 capítulos de 50 minutos cada dos semanas, que se emiten de lunes a viernes.

Para Emilio A. Pina, productor ejecutivo de Plano a Plano, esta es su primera experiencia en una serie diaria. "Tienes que tener un sistema de producción muy engrasado", dice quien estuviera detrás de series como El comisario, El tiempo entre costuras o la segunda temporada de Víctor Ros. Pina destaca la labor "de precisión" de los guionistas, un equipo de 13 personas coordinado por Tirso Calero, creador de la serie y también productor ejecutivo. "El principal reto de guion es contar, en el poco espacio de una serie diaria, un thriller policial, que implica acción, persecuciones, tiroteos... Es difícil por la logística, hay que tener mucha imaginación y sugerir más que mostrar", incide Calero. Cada mes, solo pueden permitirse grabar un día en exteriores, además de aprovechar al máximo el set al aire libre que tienen construido en el que recrean las fachadas de la comisaría, el bar y el centro médico. "En esta comisaría, en vez de salir a por los malos, los malos vienen a la puerta", bromea Calero.

Luisa Martín, durante el rodaje de 'Servir y proteger'.
Luisa Martín, durante el rodaje de 'Servir y proteger'.

Pero no todo son problemas en las series diarias. "La ventaja es que es algo vivo y puedes hacer cambios, vas viendo qué actor es el más querido, qué casos suscitan más interés. Ves las reacciones y puedes tomar decisiones sobre ello", añade el guionista. Aunque, como apostilla Pina, cuando se decide hacer algún cambio, debe realizarse a medio plazo, a causa del cúmulo de capítulos que ya están casi preparados.

Luisa Martín, que interpreta a la inspectora jefe Claudia Miralles en la ficción, no estaba habituada al ritmo de las ficciones diarias. "Es como la diferencia entre hacer la mili en el Cabo de Gata o en Siberia. O como estar en la Champions y jugar todos los días", describe en el descanso para la comida. La actriz destaca el alto ritmo de estudio al que tienen que hacer frente los actores. "Pero este ritmo se puede aguantar años, porque el cerebro es un músculo. Cuando está desentrenado cuesta más, pero cuando pasa el tiempo te cuesta menos". Algo parecido defiende Andrea del Río, la inspectora Alicia Ocaña y coprotagonista de la serie. "Los tiempos son más rápidos y la adaptación es un poco costosa porque vienes de otra forma de trabajar, pero a todo se adecúa uno". Las dos destacan la importancia de que series como Servir y proteger pongan en un primer plano a personajes femeninos fuertes que, como en su caso, pertenecen a generaciones diferentes y no están enfrentados entre sí. "En realidad es algo bastante habitual en la vida real y no entiendo por qué en la ficción hemos tardado tanto", señala Martín.

El set exterior de 'Servir y proteger'.
El set exterior de 'Servir y proteger'.

Desde que se estrenó en abril, la serie se ha asentado poco a poco en una franja, la de sobremesa, donde la ficción ha tendido últimamente a mirar al pasado de España. "Aquí me he logrado quitar el corsé de época", dice Tirso Calero, curtido en series diarias como Amar en tiempos revueltos, Amar es para siempre o Bandolera. "Se puede usar otro lenguaje, tramas más pegadas al espectador con uso de nuevas tecnologías, podemos hacer algo más ágil y que conecta más con la gente", destaca, además de subrayar la posibilidad de captar un público más joven del habitual en este formato. "Lo importante es que los personajes se conviertan en parte de la familia del espectador, eso es lo difícil", remata Calero.

Adaptación al horario

Pocas semanas después del estreno de Servir y proteger, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia requería a TVE que adecuase los contenidos de la serie a la franja horaria de protección infantil en la que se encuentra. "Desde el principio, todos los guiones han sido aprobados por la cadena y muchas veces corregimos o autocensuramos cosas para evitar problemas", defiende Calero. "Es una cuestión de interpretaciones. Pero reflejamos el día a día de una comisaría, y ojalá todos los casos fueran bonitos, de encontrar gatos en un árbol. Los casos más dramáticos procuramos no mostrarlos gráficamente, pero defraudaríamos a la audiencia si no hubiera casos así".

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