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El centenario Museo de Bellas Artes de Bilbao abraza el futurismo de Foster

La galería flotante del arquitecto británico y Luis María Uriarte, que estará lista a finales de 2022, se impone en un concurso internacional al que acudieron 57 estudios

Proyecto de ampliación propuesto por Norman Foster.
Proyecto de ampliación propuesto por Norman Foster.

Una imponente galería flotante de 2.000 metros cuadrados se posará sobre el actual Museo Bellas Artes de Bilbao. La idea pertenece a los arquitectos Norman Foster y Luis María Uriarte, ganadores del concurso internacional para la ampliación de la pinacoteca vasca, a la que darán una "identidad renovada" y futurista cuando cumple 111 años de historia. Tendrá más espacios expositivos, una mejor integración en la ciudad y un marcado sello medioambiental, según el fallo unánime del jurado presidido por su director, Miguel Zugaza. La nueva estructura, esbelta y con formas estriadas, conferirá sin embargo al conjunto un aire de ingravidez al no contar apenas con apoyos en el suelo.

Agravitas es la propuesta arquitectónica de Foster y Uriarte. Es "tecnológica en su imagen, humanística en su enfoque y ecológica en su sostenibilidad". Tiene como hilo conductor la creación de un nuevo espacio de dimensiones generosas que se asentará sobre los tejados de edificios de estilo neoclásico y contemporáneo construidos en 1945 y 1970. La nueva galería, con vistas al cielo, de planta diáfana y flexible, tendrá techos en alturas de entre cinco y ocho metros de gran luminosidad natural.

Debajo de esta poderosa edificación, que albergará en el futuro el programa de exposiciones temporales, se situará el "corazón" del Bellas Artes, un atrio que conectará los dos edificios actuales y ejercerá de eje vertebrador y punto de acogida de los visitantes. "El atrio estará situado en la plaza Arriaga y estará bañado por la luz del óculo que atraviesa la nueva galería. Los edificios existentes quedarán rebajados a una sola cota para dotarles de una mayor accesibilidad y orientación", ha señalado Zugaza.

Foster y Uriarte (el estudio Foster+Partners+LM Uriarte) se han adjudicado con esta propuesta el concurso de reforma del Museo, que contempla aumentar en 7.400 metros cuadrados el área para exposiciones, respectando "cuidadosamente" lo existente, según el jurado, pero "recuperando los valores históricos de la sede y proyectándose hacia el futuro con una imponente galería". El estudio ganador se llevará un premio de 30.000 euros por el proyecto, además de 1,5 millones en honorarios para la redacción del mismo.

Uriarte y el prestigioso arquitecto británico, al que también se encargó la ampliación del museo de El Prado, han resultado ganadores de entre una selección final en la que también figuraban los arquitectos japoneses Sanaa, premios Pritzker 2010, los profesionales españoles Nieto y Sobejano; el estudio del danés Bjarke Ingels; el noruego Snohetta y el arquitecto navarro Rafael Moneo. Todos sus proyectos serán presentados al público el próximo 29 de julio con entrada libre. Al concurso se habían presentado un total de 57 aspirantes.

Foster, premio Pritzker 1999, autor del Reichtag en Berlín, el gran patio del British Museum de Londres o el Museo de Bellas Artes de Boston, es también el proyectista del Metro de Bilbao. Uriarte tiene una amplia obra en Bizkaia, incluida su participación en la reforma que el Bellas Artes experimentó a comienzos de este siglo.

"El uso inteligente de la ventilación y la luz natural, así como el aprovechamiento de la inercia térmica, la captación de energía solar y la recogida de agua de lluvia", han destacado los miembros del jurado, permitirán que la nueva sede "reduzca tanto los costes de mantenimiento como el impacto ambiental de la edificación". La técnica de construcción "en seco" agilizará el proceso y, de este modo, el periodo en que el museo permanecerá cerrado a las visitas no superará el año y medio.

El proyecto de Foster-Uriarte introduce cambios en el enclave del museo que favorecerán su visibilidad. Se ampliará el parque Doña Casilda hasta la plaza de Euskadi, lo que exigirá reordenar el tráfico de la zona para crear un acceso más franco para los visitantes, además de vertebrar mejorar los recorridos verdes de la ciudad y su comunicación con el Museo Guggenheim.

La redacción del proyecto arquitectónico se llevará a cabo en 15 meses y medio, y la ejecución del mismo, en otros 16 meses. La dirección del museo había calculado comenzar las obras de ampliación en marzo o abril de 2021 y poder inaugurarlo a finales del año siguiente. La reforma completa cuenta con un presupuesto máximo de 18,66 millones.

El diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria, se ha felicitado porque el futuro Bellas Artes "respeta lo existente, posibilita más suelo para utilizarlo en el futuro, es un edificio verde, vuelve a mirar a la ría de Bilbao y también es una fusión de lo local con lo internacional".

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