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Los siete libros de esta semana

Análisis del fenómeno literario de Lara Prescott, además de libros de Gonzalo Torné, Michael Powell, Marta López Vilar, Jesús Conill, Javier Cacho Gómez y Javier Peláez

Los críticos de Babelia analizan el fenómeno literario de Lara Prescott Los secretos que guardamos, además de las novelas de Gonzalo Torné, El corazón de la fiesta, y del cineasta Michael Powell, Juego de espera, un poemario de Marta López Vilar titulado El Gran Bosque, un ensayo de Jesús Conill sobre el cerebro, Intimidad corporal y persona humana, y otros dos, a cargo de Javier Cacho Gómez (Héroes de la Antártida), y Javier Peláez, (500 años de frío) sobre las aventuras de las conquistas de los polos.

LOS SECRETOS QUE GUARDAMOS. Lara Prescott

Cuando Borís Pasternak, después de varios intentos fallidos para publicar El doctor Zhivago, entregó el manuscrito de la “novela de su vida” a un emisario de la editorial Feltrinelli, sabía que por ese acto disidente le tocaría pagar un precio desmesurado. El poeta lanzó un funesto augurio: “Quedan ustedes invitados a mi ejecución”. Seis décadas después de aquellos hechos, Los secretos que guardamos, novela de Lara Prescott basada en los acontecimientos que rodearon la puesta en circulación de la novela de Pasternak —con la implicación de la CIA—, se ha convertido en un fenómeno literario. Lee aquí la crítica entera de Marta Rebón.

EL CORAZÓN DE LA FIESTA. Gonzalo Torné

El lugar de Gonzalo Torné (Barcelona, 1976) en las letras españolas es bien insólito: ajusta una tradición narrativa anglosajona, de la que es un discípulo brillante, a una realidad a veces refractaria a esos modelos. Por ello, Torné depura el apego fáctico con un estilo elevado y un ánimo satírico. Hay algo liberador en el despegue de la farsa, tanto en tramas con anclaje histórico (en su novela Hilos de sangre) como en el asedio a la compleja medianía de un personaje (Divorcio en el aire). En Torné, gran estilo y humor universalizan también las tensiones de clase y una obsesión, recurrente en sus libros, por la “intrascendencia social”. No obstante, en El corazón de la fiesta cualquier parecido con la actualidad periodística es evidente. Lea aquí la crítica entera de Carlos Pardo.

JUEGO DE ESPERA. Michael Powell

Ignoraba yo que el cineasta inglés Michael Powell, autor de la emocionante Peeping Tom, estrenada en 1960 (el año de Psicosis), y de muchas otras realizadas conjuntamente con Emeric Pressburger, hubiera escrito una novela. Pero ahí está, y lo cierto es que es admirable. La escribió después de dos considerables tomos autobiográficos y se publicó en Londres en 1975. Sus personajes, todos irlandeses menos el protagonista, están esperando la ocasión apropiada para actuar, como insinúa el título Juego de espera. Si ellos tienen un plan que espera su realización, el lector, asimismo, se encuentra en tensión a la espera de que los sucesos se desencadenen, mientras va conociendo con placer las piezas que se van disponiendo en el tablero. Lea aquí la crítica entera de Lluís Satorras.

EL GRAN BOSQUE. Marta López Vilar

Marta López Vilar (Madrid, 1978) forma parte de la leva de poetas cuya obra ha aparecido bien cumplido el siglo XXI, ya superados gran parte de los debates que cruzaron las sucesivas oleadas de poesía joven a finales del XX. Su último libro, El Gran Bosque, es un texto de madurez, una solvente y muy singular carga de poesía meditativa y depurada. En él asoma, de un lado, una exterioridad que descubrimos a través de nombres propios que nos hablan de una ciudad, Budapest, que inspira el libro y en la que la autora vivió durante un tiempo, y, de otro, una vida interior hecha de estados de ánimo y de conciencia. Lea aquí la crítica entera de Manuel Rico.

INTIMIDAD CORPORAL Y PERSONA HUMANA. Jesús Conill

Jesús Conill es catedrático de Filosofía en la Universidad de Valencia, ha participado en proyectos de investigación en universidades de Estados Unidos, Alemania y Suiza; publica libros desde hace años y es cofundador y asesor técnico de la Fundación ETNOR, que vela por la ética en los negocios y las organizaciones. Este nuevo volumen contiene una reunión de artículos publicados en prestigiosas revistas de filosofía y ética. Todos ellos desarrollan o amplían las ideas sobre las que Conill lleva trabajando durante años, entre ellas, la de centrar la reflexión puramente filosófica más allá de las tergiversaciones a las que la somete la ciencia, toda vez que esta se erigió en omnipotente y única explicadora del mundo; al poder supremo de la ciencia debemos que haya ido calando poco a poco en el imaginario colectivo que cualquier reflexión sobre el ser humano fuera de la esfera científica, o de la esfera de su sirvienta, la técnica, esté condenada a desaparecer en el reino de la ficción. Lea aquí la crítica entera de Luis Fernando Moreno Claros.

HÉROES DE LA ANTÁRTIDA. Javier Cacho Gómez

El notable explorador James Cook vio la Antártida a lo lejos en 1775, pero sin llegar a acercarse y sin saber si eran más islas pequeñas o el gran continente escondido. Sí llegaron, en 1819 y para su mal, los 644 marinos del San Telmo, el navío español que, según todos los indicios, llevó allí a los primeros europeos, desarbolados y perdidos en su intento de llegar al Perú para sofocar una rebelión. Fueron los primeros en naufragar en la Antártida y en morir bajo las duras condiciones del continente. Puesto que Javier Cacho ha escrito ya otros libros sobre la historia del continente blanco en el siglo XX, este ensayo sobre la historia del continente blanco termina a finales del XIX, por lo que no cuenta en él la epopeya de Ernest Shackleton, al que ya dedicó un libro, ni tampoco, lo hizo en otro volumen, la carrera por la conquista del Polo Sur. Lea aquí la crítica entera de Antonio Calvo Roig.

500 AÑOS DE FRÍO. Javier Peláez

Javier Peláez, divulgador científico, pasa revista en 500 años de frío, la gran aventura del Ártico, a los grandes aventureros que han tratado de conquistar el polo norte. Piteas, viajero griego, fue el primero, que sepamos, en buscar el norte. Los vikingos fueron algo más persistentes en su búsqueda de nuevos horizontes, pero hasta Giovanni Caboto, cinco años después de Colón, no comenzó en serio la aventura polar en el norte. Mapas falsos, héroes verdaderos, comerciantes avispados y exploradores profesionales, 500 años siguiendo a Polaris, la estrella más brillante de la constelación de la Osa Menor, dan mucho de sí. Lea aquí la crítica entera de Antonio Calvo Roig.