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El primer triunfo del fútbol femenino de México

La Federación Mexicana organiza un inédito certamen profesional con 12 clubes exclusivo para mujeres

Las jugadoras del América en las instalaciones de la Federación Mexicana
Las jugadoras del América en las instalaciones de la Federación Mexicana

No hay nada que perturbe a Víctor. De pie sigue con la mirada a la futbolista número 13 de las Chivas, Daniela Pulido, su hija. “Terminando el partido te respondo lo que quieras”, menciona mientras suelta una risa nerviosa. Ve, como espectador, uno de los últimos juegos del primer torneo profesional de fútbol femenino en México.

“No había fútbol femenino, teníamos que verla jugar contra niños en los torneos que ella quisiera estar. No había apoyo, no creían en que realmente las mujeres pudieran tener convocatoria”, responde Víctor Pulido, quien admite que se ha liado a golpes con aficionados que han insultado a su hija por ser una férrea central en el club rojiblanco.

En diciembre pasado, el presidente de la liga masculina de México, Enrique Bonilla, presentó el proyecto de crear la división exclusiva de mujeres, algo inexistente en un país volcado hacia el balompié. En las copas del mundo, las distintas selecciones no han trascendido, uno de los motivos era la inexistencia de un certamen único para que las mujeres jugaran a nivel profesional. La liga está pactada a comenzar en septiembre próximo. 

“Esto era lo que soñábamos y lo que se viene...”, comenta Marbella Ibarra, directora deportiva de las Xolas, y también una de las pioneras en el circuito. Los partidos se juegan en las instalaciones de la Federación Mexicana de Fútbol, en Toluca, Estado de México. En tres canchas de pasto sintético y dos naturales se dividieron los 18 juegos de la primera fase del certamen llamado Copa MX. La final la ganaron las jugadoras de Pachuca 9-1 a las de Tijuana, dos de los clubes que no han tenido reparo en invertir de lleno en sus conjuntos.

Las jugadoras de Cruz Azul durante un entrenamiento ampliar foto
Las jugadoras de Cruz Azul durante un entrenamiento

Esta competición ha servido para que las chicas que han representado a su país en una Copa del Mundo tengan un lugar. Ante la inexistencia de ligas profesionales, optaban por circuitos amateurs, sin el aval de tener un crecimiento personal o tener un salario. La única salida que les quedaba era emigrar a Estados Unidos o a Europa a encontrar un club. Una de ellas es Cecilia Santiago. Como guardameta ha representado a su país en dos mundiales (2011 y 2015), pero no tenía un equipo. Deambuló por clubes estadounidenses y en Islandia. Ahora es la meta titular del América.

Por cuatro días el lugar donde se toman las decisiones del fútbol de México se edulcoró de color rosa. Abrieron sus puertas para que cualquiera viera los partidos, incluso la final que se jugó este sábado. “Un día pasamos por la Federación, vimos que iba a haber fútbol femenino y nos metimos a Internet para saber más”, cuenta Angélica Luna, una de las asistentes al torneo en compañía de sus dos hijos y esposo. “Las mujeres tenemos derecho al deporte”, enfatiza.

Los encuentros se fijaron en horarios matutinos, algunos al mediodía. La transmisión de los juegos corrió a cuenta de la propia liga mexicana, la cual utilizó su sitio oficial para emitir la señal. “Es una falta de respeto que no narren el partido, yo lo transmití desde el Facebook y tuve más de 35.000 vistas”, refiere Marbella Ibarra. El arbitraje fue exclusivo de la división femenina con 25 silbantes.

“Ha sido un descubrimiento para todos, vamos adaptándonos poco a poco. No existían las oportunidades, hoy las hay”, externa Ana Galindo, auxiliar técnico del América y principal consejera de Leonardo Cuéllar, el entrenador. “A mí me tocó usar uniformes y espinilleras enormes, jugar en canchas que tenían tres pedazos de pasto, pero las oportunidades se van dando. Si la gente se prepara, no importa el género”.

El conjunto de Necaxa previo a su duelo contra Cruz Azul ampliar foto
El conjunto de Necaxa previo a su duelo contra Cruz Azul

Gustavo Leal tiene 15 años de experiencia al frente de equipos femeninos. Es el entrenador de las rayadas de Monterrey. “Es el primer torneo y todo está bien, pero debe haber categorías infantiles desde los 13 años, tener la misma estructura que los hombres. Esperamos la misma difusión en los medios de comunicación”, opina y añade “yo les pediría a esos que no creen que jueguen contra ellas, a ver si les pueden quitar la pelota”.

Con 29 años, María Gutiérrez se va satisfecha de Toluca. Ella es mediocampista de Monarcas Morelia. “¡Por fin la Federación volteó a vernos!”, celebra mientras se toca su pierna lesionada. Su equipo no pudo ganar un partido, aunque ya ha hecho su presentación a nivel profesional, algo que veía como un sueño ajeno. “Estamos en el proceso de transformación de la sociedad, acá las mujeres alzamos la mano”, concluye.

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