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Xiong y Domínguez remontan y pasan a los desempates

Vachier-Lagrave (Francia), Vitiugov (Rusia) y Yu (China) ya están en cuartos de final

Leinier Domínguez durante la partida de hoy Ampliar foto
Leinier Domínguez durante la partida de hoy

 

Uno tiene 18 años, y lo ha conseguido por fortaleza mental impropia de su edad; el otro, 35, por oficio, clase y sangre fría. Jeffery Xiong (EEUU) y Leinier Domínguez (cubano residente en EEUU) han remontado hoy sus derrotas de ayer ante el polaco Jan Duda y el ruso Alexánder Grischuk, respectivamente, con un juego brillante, cada uno en su estilo. Solo tres gladiadores mentales estarán en cuartos de final de la Copa del Mundo sin pasar por los desempates rápidos de mañana en Janti Mansiisk (Rusia), que incluyen el duelo entre el chino Liren Ding, primer cabeza de serie, y el sorprendente ruso Kiril Alexeyenko.

“Ayer me sentía muy mal tras la derrota, en la que probablemente influyó el gran desgaste del desempate del miércoles con Hao Wang”, reconoce Domínguez. Y añade: “Pero he aprendido que se debe enfocar cada partida de una manera aislada, como si las demás no hubieran existido. Así logré remontar dos veces en las rápidas contra Wang, y así ha sido también hoy”.

Domínguez, 11º del mundo, jugador durísimo de estilo conservador, salió de la apertura con las piezas blancas en una posición que normalmente no sería de su gusto: “Grischuk tenía un ataque muy peligroso, que me iba a crujir si yo no hacía las jugadas precisas. Pero en realidad era la posición ideal que yo necesitaba hoy, obligado a ganar como fuera”. Con una serenidad propia de un desactivador de bombas, y unas maniobras que recuerdan mucho a las típicas de Anatoli Kárpov en sus mejores años –“Cuando era un muchacho estudié mucho a los clásicos, incluido Kárpov, por supuesto”, explicó después-, el cubano-estadounidense (ya está cualificado para ser miembro de la selección, aunque necesite tres años más de residencia para obtener la nacionalidad) logró secar el ataque de Grischuk, tomó la iniciativa y empezó a apretar el torniquete.

Jeffery Xiong da una entrevista tras su victoria sobre Duda ampliar foto
Jeffery Xiong da una entrevista tras su victoria sobre Duda

Además, Grischuk, 10º del mundo, estaba muy apurado de tiempo, como es costumbre en él, lo que suele poner nerviosos a no pocos de sus rivales, aunque ellos tengan mucho tiempo disponible: “Sí, precisamente estuve pensando sobre ello cuando vi que me enfrentaba a Grischuk. Y decidí que la mejor manera de ponerse nervioso es actuar como si a él le quedase una hora, olvidarse de que está apurado de tiempo”. Y con esa mezcla de torniquete y sangre fría, el antillano porfió en la presión hasta que el ruso paró el reloj y estrechó la mano de su verdugo. Ambos han ganado Mundiales de modalidades aceleradas: Grischuk es tricampeón del mundo de relámpago (2006, 2012 y 2015) y Domínguez de rápidas en 2008, lo que augura un desempate durísimo para ambos y trepidante para el público.

También es improbable que Xiong defraude al creciente número de aficionados asombrados por este joven que no lo parece en lo que se refiere a su enorme seguridad en sí mismo, equilibrio psicológico y versatilidad para mostrarse como un virtuoso en todo tipo de posiciones. Tumbar a Duda, 17º del mundo tras su victoria de ayer, cuando el polaco solo necesita hacer tablas es harto difícil para cualquiera. Y también era lógico suponer que, si Xiong cometió ayer un error táctico muy probablemente debido al cansancio acumulado, hoy no sería capaz de mantener la consistencia necesaria para remontar.

Pero es que, además de lo antedicho, Xiong está muy bien preparado. Lo demostró en dieciseisavos cuando noqueó al 4º del mundo, el holandés Anish Giri, con un juego kamikaze, de altísimo riesgo, para “sacarlo de su zona de confort”. Y ha vuelto a hacerlo hoy, tras elegir una apertura del siglo XVI, con una novedad teórica muy apropiada para la situación de ganar o marcharse a casa, basada en una partida del propio Duda de este mismo año, y otra de Vitiugov de 2016. Y así ha logrado que el polaco se apurase de tiempo desde la apertura.

Pero lo más impresionante vino después. Cuando todo indicaba que el estadounidense iba a lanzarse a degüello contra el rey, de pronto se ha reencarnado en Kárpov -al igual que Domínguez en su partida- ha cambiado las damas y ha dejado a su rival estratégicamente perdido. Solo faltaba apretar hasta que la posición estallase, y tampoco ha fallado en eso. Tal flexibilidad mental para cambiar de registro es rarísima en jugadores de 18 años. Por eso, Xiong -al igual que el iraní Firouzja, de 16, eliminado por Ding en dieciseisavos- está destinado a la cumbre, con independencia de lo que ocurra mañana o en las rondas siguientes.

Las victorias, por 1,5-0,5, de Vachier-Lagrave, Vitiugov y Yu sobre Svídler, So y Niepómniachi, respectivamente, dejan ya un duelo claro en cuartos: Vitiugov-Yu. Y otro a medias: Vachier-Lagrave contra el vencedor de Aronián-Le. Domínguez o Grischuk se medirán con Ding o Alexeyenko. Y Xiong o Duda a Mamediárov o Radyábov, los dos azerbaiyanos que han vuelto a causar vergüenza ajena con un empate sin lucha impropio del deporte profesional. En este caso, bien pagado: los perdedores en estos octavos de final cobran 25.000 dólares.

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