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Los hijos de la princesa Margarita subastan sus joyas

Isabel II pide a los herederos de su hermana que vendan sólo los regalos personales

La reina Isabel II de Inglaterra ha pedido a los herederos de la princesa Margarita que eviten un escándalo en torno a los regalos reales y dediquen a beneficencia parte del dinero que obtengan de la subasta de las joyas de su hermana, fallecida en 2002. Según The Sunday Telegraph, la soberana ha pedido además a los hijos de Margarita, el vizconde David Linley y lady Sarah Chatto, que distingan claramente entre regalos recibidos en actividades oficiales y los procedentes de amistades o familiares.

Los dos hijos de Margarita han decidido vender en subasta en la sala Christie's de Londres las joyas de la princesa para pagar los impuestos del patrimonio heredado. La hermana menor de Isabel II falleció en 2002 y dejó a sus hijos un patrimonio valorado en 7,6 millones de libras (más de 11 millones de euros), por el que tienen que pagar unos cinco millones de euros en impuestos. Los 800 objetos que Margarita lució en distintas ocasiones, incluida su boda con el fotógrafo Antony Armstrong-Jones en 1960, podrían alcanzar en la subasta un valor de hasta 7,3 millones de euros.

La princesa Margarita estaba muy unida a su hermana, y en 1953, con 23 años, se enamoró de un miembro de la guardia real, el capitán Peter Townsend, con el que no pudo casarse por estar divorciado. Casada después con Antony Armstrong-Jones, tuvo dos hijos. Más tarde se divorció. Armstrong-Jones desaprueba supuestamente la venta de esas joyas y ha enviado, según la prensa, una carta a Christie's en la que pone en entredicho el derecho de sus hijos a vender algunas de las pertenencias de su madre. Según The Sunday Telegraph, los sobrinos de la reina han aceptado dedicar parte de los ingresos de la venta a organizaciones benéficas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de junio de 2006