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EP Global BLOGS Coordinado por JORGE RODRÍGUEZ

El comercio de mascotas exóticas de riesgo aumenta en Holanda y España

Ambos países piden a las autoridades un Listado Positivo de especies en función de la seguridad del dueño y el bienestar animal y medioambiental

Una alpaca pastando en Puno (Perú), a más de 4.200 metros de altura. Este es uno de los animales exóticos que se pueden adquirir en Holanda. Ver fotogalería
Una alpaca pastando en Puno (Perú), a más de 4.200 metros de altura. Este es uno de los animales exóticos que se pueden adquirir en Holanda.

Los venden en Internet, tiendas y ferias especializadas y forman parte de un comercio lucrativo, en alza y sin regulación. Son las mascotas exóticas no domesticadas, ya sean mamíferos aves o reptiles, a pesar de los riesgos sanitarios, de seguridad y alojamiento que afectan a estos animales, el entorno y las personas. La moda de tener en casa una especie distinta a los perros y gatos de siempre, ha aumentado en todo el mundo, y la Fundación holandesa AAP (aap significa mono en neerlandés), está llena de ejemplares abandonados o cedidos por sus dueños, incapaces de afrontar el reto de una mofeta, una mangosta pequeña africana, o un tití de Brasil. AAP ha pedido al Gobierno de centro derecha que sustituya el actual catálogo de animales prohibidos, por un Listado Positivo de los que sí se aconsejan, para evitar que el comprador, desinformado, vaya en busca de rarezas.

Entre marzo y mayo de 2019, AAP elaboró un estudio sobre el tipo de animales ofrecidos en sitios de Internet locales como Marktplaats (comprado por eBay en 2004), ferias, comercios y también Facebook. El recuento arrojó 53 especies exóticas de mamíferos, entre ellos, cebras, marsupiales como los ualabíes, dromedarios, yaks o alpacas. Muchas alpacas. “Cada año rescatamos más animales porque la gente no repara en que su dieta es cara, pueden vivir de noche, no hay espacio en las casas y algunos son todavía demasiado salvajes como para convivir sin peligros. Paradójicamente, para tener un perro o un gato, hay que cumplir unas normas, pero comprar una especie exótica no es ilegal, y con un par de clics del ordenador se puede adquirir la última moda: un felino híbrido”, dice Sandra Hulsman, jefa de comunicación de la fundación holandesa. Se refiere, entre otros, al gato de sabana, resultado del cruce entre un gato salvaje africano y el doméstico, o el gato bengalí, producto de la mezcla entre el gato leopardo asiático y de nuevo uno doméstico. “Nuestra organización es el principal centro de rescate de mamíferos exóticos de Holanda y uno de los más grandes de Europa, y vemos que los criadores ofrecen estos ejemplares suponiendo que ya no plantean problemas pasadas varias generaciones de hibridación. Pero sigue habiendo un componente salvaje y hay problemas de convivencia”, añade.

AAP Primadomus es el centro de rescate y rehabilitación de grandes felinos con sede en Villena (Alicante), miembro de la Fundación AAP, y junto a las organizaciones ANDA (Asociación Nacional para la Defensa de los Animales) y FAADA (Fundación para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales) ha hecho una investigación similar en España. En las mismas fechas que sus colegas holandeses, se seleccionaron en España dos ferias, dos tiendas de animales exóticos y dos plataformas de venta por Internet (MilAnuncios y Clasf), distribuidas por todo el país, ya que la tenencia privada y el comercio de mascotas corresponde a las Comunidades Autónomas. Según el trabajo, “hasta hace poco, MilAnuncios era la plataforma online más conocida así como la que más denuncias registraba por comercio ilegal”.

Raquel García Hermida, jefa de incidencia política y campañas de AAP, señala que “hay un componente estético en el 'mascotismo exótico', como cuando un coleccionista de coches persigue el último modelo”. “Dado que no se necesita licencia para este tipo de ejemplares, y no hay guías adecuadas, tampoco se evalúan bien los riesgos”, explica. Ellos encontraron 69 especies de mamíferos exóticos, y los tres primeros puestos son ocupados por el hámster ruso, el gato de bengala (híbrido) y el gato leopardo. “Si añadimos el serval, ocelote y gato de sabana, los híbridos es con los que más se comercia en España”.

Uno de los mayores riesgos es su posterior abandono en la naturaleza, donde se convierten en especies invasoras “como ha ocurrido con el mapache, o bien las ardillas estadounidenses, que acaban con la comida del resto”. Durante la investigación, encontraron también a la venta bisontes, lobos y zorros árticos, ñus, caracales, todos ellos de difícil cuidado y ubicación como animal de compañía. “Esperamos que el ministerio holandés de Agricultura presente en esta legislatura una metodología adecuada para elaborar un Listado Positivo, similar al usado en Bélgica o Luxemburgo, para prevenir sufrimientos, enfermedades y riesgos”, indica Sandra Hulsman. García Hermida hace extensiva su petición a las autoridades españolas.

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