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El agua de Europa

Arthur C. Clarke especuló con la posibilidad de que hubiera vida en el gran océano de agua salada del satélite Europa

Parte del cartel de la película '2010: odisea dos'.
Parte del cartel de la película '2010: odisea dos'.

El solitario de la semana pasada admite varias soluciones. Por ejemplo, la hallada por Carlos Valladares: 4 de picas, 3 de corazones, 8 de diamantes, As de tréboles, Rey de picas/tréboles, 2 de diamantes, Jack de corazones, 7 de tréboles, Reina de picas, 10 de diamantes, 6 de tréboles, 5 de diamantes, 9 de diamantes.

El número de soluciones distintas posibles depende de la distribución de las cartas. Es fácil ver que el máximo se dará cuando podamos escoger una carta cualquiera de la primera columna, luego una cualquiera de la segunda y así sucesivamente; y eso sucederá cuando en cada columna haya cuatro cartas del mismo valor, con lo que tendremos 413 posibilidades distintas (más de 67 millones).

Más difícil es hallar la distribución de cartas que permitirá el menor número de soluciones posibles, y algunos lectores siguen dándole vueltas al problema (ver comentarios de la semana pasada). Podría decir que no doy la solución para no privar a dichos lectores del placer de seguir intentándolo; pero lo cierto es que la desconozco.

Los solitarios con cartas y otros elementos son una fuente inagotable de acertijos y pasatiempos lógicos (de hecho, son pasatiempos lógicos en sí mismos). Invito a mis sagaces lectoras/es a compartir los que conozcan.

El agua de Europa

Europa primero

Al plantear, la semana pasada, la posibilidad de visitar Encélado como candidato a albergar vida, algunos lectores comentaron que antes habría que ir a Europa, uno de los mayores satélites de Júpiter, que está más cerca y presenta condiciones muy similares.

Es cierto; la única diferencia a favor de Encélado es que en este satélite de Saturno hay constancia de la presencia de moléculas complejas de la química del carbono, que es la base de la vida tal como la conocemos. Pero es muy probable que en Europa también existan, dado que, bajo la lisa capa de hielo que lo recubre, hay un océano de agua salada similar a los terrestres y aún más rico en oxígeno disuelto que los nuestros, y en la tenue atmósfera del satélite también hay oxígeno libre.

No en vano Arthur C. Clarke eligió Europa como escenario de una evolución propiciada por la avanzadísima civilización de 2001: una odisea del espacio. En su secuela, 2010: odisea dos, Clarke imagina una primitiva forma de vida acuática en el océano salado de Europa. Cuando una astronave china se posa el satélite para repostar agua, esa forma de vida la destruye. Pero, gracias a los superseres constructores de los monolitos, que convierten Júpiter en una estrella enana, esa vida primitiva evolucionará hasta dar lugar a una especie inteligente.

Clarke no ha sido el único autor que ha especulado sobre las posibilidades de vida en Europa; no pocas obras de ciencia ficción (películas, novelas, relatos) han abordado el tema con mayor o menor fortuna. ¿Recuerdas alguna especialmente interesante?

Y, hablando de especular, no hay por que dejar “que inventen ellos”, como dicen que decía Unamuno. Teniendo en cuenta las características de Europa, que es el cuerpo más liso del Sistema Solar, tiene una gravedad superficial que es un 13% de la terrestre y una tenue atmósfera que contiene oxígeno, ¿qué vehículo diseñarías para desplazarse por su superficie?

Carlo Frabetti es escritor y matemático, miembro de la Academia de Ciencias de Nueva York. Ha publicado más de 50 obras de divulgación científica para adultos, niños y jóvenes, entre ellos Maldita física, Malditas matemáticas o El gran juego. Fue guionista de La bola de cristal.

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