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Mocos, piernas inquietas y nueve meses de contracciones: las reacciones del cuerpo al embarazo de las que no se habla

Los cambios van más allá del crecimiento de la tripa

Cuando una mujer se queda embarazada sabe que su cuerpo cambiará notablemente durante los siguientes nueve meses. Pero más allá del evidente crecimiento de la barriga, hay muchas otras experiencias dignas de contar, que la sabiduría popular parece olvidarse de transmitir. A algunas futuras madres, en lugar de brillarles la cara, les salen manchas; a otras les empeora la visión y el cuerpo se llena de mucosidades. Eso no es todo, hay muchas otras cosas molestas del embarazo que nadie cuenta jamás.

Que una tiene más mocos

Es una de las afirmaciones más recurrentes en las redes sociales. Durante el embarazo, "hay más cantidad de sangre circulando por el cuerpo, lo que hace que haya mayor congestión de las mucosas y que se produzcan los sangrados", explica Ezequiel Pérez Campos, miembro de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) y jefe del Hospital de Requena (Comunidad Valenciana). No solo aumentan las mucosidades de la nariz, lo hacen las de todo el cuerpo, lo que incluye el flujo vaginal, la salivación o la sudoración.

Que sangran la nariz y las encías

El aumento de la sangre que circula por el cuerpo puede producir sangrados en la nariz y en las encías. No hay de que preocuparse: "Es algo normal. Aunque, si son muy frecuentes, pueden llegar a afectar las cifras en los análisis. En estos casos, el especialista recetará un suplemento de hierro", aclara Pérez Campos. "El aumento del flujo sanguíneo sumado a la dificultad del retorno venoso [la vuelta de la sangre al corazón], que es mayor a medida que crece el feto, también pueden causar varices o hemorroides", añade el especialista.

Que aparecen caries cuando nunca se habían tenido

Benditas son aquellas personas que, al sentarse en la silla de un dentista, no han tenido que pasar por el desagradable momento de escuchar y sentir ese minúsculo taladro contra los dientes. Resulta que hay quien pasa toda su vida sin experimentar esta sensación, hasta que le llega un embarazo. "Es una etapa en la que hay una disminución de la inmunidad y el cuerpo lucha menos contra los gérmenes, incluidos los bucales. Así que hay más probabilidad de tener caries. Por eso es tan importante mantener una buena higiene bucal durante el embarazo", aclara Pérez Campos.

Y empeora la visión

Otro especialista al que puede ser necesario acudir durante el embarazo, además del dentista, es el oftalmólogo; "hay mujeres que experimentan un empeoramiento de la visión, que suele deberse a un déficit vitamínico", asegura el experto.

Que no puedes parar de mover las piernas en la cama

Es el llamado síndrome de las piernas inquietas, cuyo origen —indica el experto— es desconocido. "Podría tener que ver con el aumento de la sangre que circula en el cuerpo o con un mal equilibrio de los nutrientes por el crecimiento del feto", aclara el especialista. Aunque puede tratarse de algo muy incómodo, no es nada por lo que haya que preocuparse y "puede aliviarse con complementos multivitamínicos".

Que las muñecas pueden doler

Que durante el embarazo se retienen líquidos no es una novedad. Todo se hincha por este motivo, incluidas las articulaciones. "Esto puede estrechar la zona de la muñeca por la que pasan los nervios de la mano y hacer que haya fricción y molestias", aclara el experto.

Que salen pecas y manchas en la cara

Aunque se trata de algo muy común, prácticamente no se menciona. El aumento de pecas y la aparición de manchas en la cara (melasma) tiene que ver con que hay más estrógenos y progesterona en el organismo. "El aumento de estas hormonas estimula la aparición de la melanina y aparecen estas manchas", explica el ginecólogo. De ahí la importancia de usar protección solar: "Aunque más en verano, hay que aplicarla durante todo el año para evitar que se queden las manchas".

Que el dolor de las caderas no deja dormir

Todos tenemos esa imagen de una mujer embarazada, a punto de parir, con las manos sobre los riñones en un gesto con el que parece intentar ayudar a su espalda para cargar el peso de la barriga. Pero la columna no es lo único que sufre. Durante los últimos meses, "los huesos y las articulaciones se acomodan por el crecimiento del feto, y los ligamentos y estructuras fibrosas se distienden porque todo el peso del bebé cae sobre las caderas. Es un exceso de estrés", asegura el especialista.

Que se puede tener contracciones durante todo el embarazo

Las contracciones no solo llegan en el momento en el que se rompen aguas: "La mayoría de las mujeres las tienen durante gran parte del embarazo, pero muchas no las perciben", asegura el ginecólogo. Ocurre, explica, porque "el útero va ensayando y a medida que va creciendo, los músculos son más potentes y se sienten más". Siempre y cuando sean esporádicas, no hay ningún problema, aclara Pérez Campos.

Y que hasta el agua puede dar reflujo

Los vómitos y el reflujo tampoco son una gran sorpresa en un embarazo. Aunque hay mujeres a las que les es mucho más leve, es normal que ocurran: "Hay una masa en el abdomen que presiona hacia arriba todo el aparato digestivo y hace que el contenido gástrico suba con mayor facilidad", indica el ginecólogo. A mayor la sensibilidad del sistema digestivo de la mujer, peor el reflujo y la acidez: algunas lo sufren hasta cuando beben agua. 

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