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Von der Leyen fija el cambio climático y el mercado digital como prioridades para las carteras

La jefa de la Comisión Europea entrega Economía al comisario italiano y mantiene a Vestager en Competencia

La presidenta electa de la Comisión, Ursula von der Leyen, durante la rueda de prensa, este martes.

Europa afronta un lustro decisivo. El cambio climático, las guerras comerciales o la desaceleración económica vuelven a plantear serios desafíos a la UE. La presidenta electa de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quiere darles respuesta con un Gabinete “geoestratégico” que pivotará sobre dos grandes vicepresidencias ejecutivas que asumirán dos pesos pesados de la política comunitaria. El laborista holandés Frans Timmermans tendrá a su cargo la política de cambio climático, mientras que la liberal danesa Margrethe Vestager se hará cargo del mercado digital y l Competencia.

Bruselas tiene ya preparada una nueva sala de mandos para pilotar la UE del próximo lustro. En ella, si finalmente se cumple el calendario, ya no estará el Reino Unido, que renunció a enviar a su comisario al reafirmarse en su intención de abandonar la UE el día antes de la puesta de largo del nuevo Ejecutivo comunitario. Y aunque el Brexit es seguramente el reto más inmediato, los principales desafíos siguen ahí: la descarbonización de la economía, el creciente poder de los gigantes tecnológicos o la desaceleración de la economía del continente sin que algunos países hayan podido curar las heridas que les dejó la Gran Recesión.

Von der Leyen presentó este martes un Gabinete ideado para ser “flexible, ágil y moderno” que descansará sobre tres vicepresidencias con poder ejecutivo. Timmermans y Vestager están llamados a ser los dos grandes supercomisarios de su equipo. El holandés deberá liderar un nuevo Pacto Verde Europeo que permita al continente prescindir de los combustibles fósiles en un futuro que la mayoría de países sitúan en el 2050. Para ello, coordinará el grupo de departamentos integrados por Energía, Medio Ambiente y Océanos, Salud, Transporte o Cohesión y Reformas. El objetivo, según Von der Leyen, es hacer de Europa el “primer continente climáticamente neutro del mundo”.

La liberal danesa Margrethe Vestager se hará cargo del otro gran cometido de Von der Leyen con una vicepresidencia segunda dedicada al mercado digital, a la vez que seguirá teniendo en sus manos la política de Competencia. La comisaria tendrá a su disposición casi todas las armas necesarias para frenar los excesos de los gigantes de Silicon Valley y favorecer la creación de un ecosistema tecnológico europeo.

La próxima Comisión, afirmó Von der Leyen, deberá reconstruir los puentes con Estados Unidos y definir las relaciones de la UE con China. Y esa misión no recaerá en exclusiva en el futuro Alto Representante para la Política Exterior, Josep Borrell, o el comisario de Comercio, Phil Hogan. También jugará un papel la señora de los impuestos, como llama despectivamente Donald Trump a Vestager.

Será misión de la danesa batallar en uno de los frentes en los que Europa cree que está perdiendo soberanía: el de los datos. El dominio absoluto de EE UU y las suspicacias que suscitan las empresas chinas han supuesto que, en pleno despliegue de las redes de 5G, el ámbito digital se haya erigido en una de las prioridades de Bruselas. A la vez, seguirá fijando las condiciones en las que las empresas punteras de cada país pueden convertirse en campeones europeosLos defensores de la mano dura ven cómo las palomas van copando los principales cargos de responsabilidad después de que Christine Lagarde se disponga a dirigir el Banco Central Europeo, Mário Centeno ejerza la jefatura del Eurogrupo y la búlgara Kristalina Georgieva —por la que apostaba Francia— esté a un paso de hacerse con la dirección del Fondo Monetario Internacional.

Von der Leyen repite de este modo la fórmula que empleó Juncker, quien eligió como comisario económico al socialdemócrata francés Pierre Moscovici y puso por encima a Dombrovskis como vicepresidente del Euro, Estabilidad Financiera y Mercados de Capitales. Al contrario que Moscovici y Gentiloni, Dombrovskis se aferra a la displina fiscal. Como primer ministro letón, entre 2009 y 2014, aplicó a su país una de las mayores dosis de austeridad del continente después de que su economía retrocediera más de un 20% en tres años.

Equilibrios políticos

Para la composición del resto de su nuevo Ejecutivo, la presidenta electa de la Comisión buscó un equilibrio de género, geográfico y de familias políticas. A esas tres vicepresidencias se añaden otras cinco, entre ellas la de Borrell; la del exportavoz de Juncker, el griego Margaritis Schinas para asuntos relacionados con migración, o el eslovaco Maros Sefcovic para relaciones institucionales.

Del Gabinete, 10 comisarios son socialdemócratas, nueve proceden de las filas populares y cinco provienen de los liberales. El equipo se completa con un representante del conservador ECR, otro vinculado a Los Verdes y un independiente. Antes de constituirse, la nueva Comisión necesita el visto bueno del Parlamento Europeo. Los comisarios serán examinados en audiencias entre el 30 de septiembre y el 8 de octubre. Posteriormente, el pleno de la Eurocámara deberá dar luz verde al Colegio.

Fuentes parlamentarias de los tres principales partidos no ven, en principio, problemas en los nombres. Las tres audiencias más complejas, sin embargo, serán previsiblemente las de la francesa Sylvie Goulard, el polaco Janusz Wojciechowski y el húngaro László Trócsányi. Los dos primeros, por estar bajo la lupa de la Fiscalía comunitaria por irregularidades durante su etapa de diputados en la Eurocámara. El segundo, por haber sido ministro de Justicia del húngaro Viktor Orbán.

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