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Último fin de semana de calor en otoño

El paso de un frente entre el lunes y el martes bajará las temperaturas a los valores normales, pero el miércoles volverán a subir, aunque no a los niveles de esta semana

Unos turistas asiáticos se protegen del sol mientras toman fotografías en la plaza de España de Sevilla.

Punto final al calor intenso y anómalo que está acompañando a la primera quincena de octubre en España, con valores de récord y más propios del verano que del otoño. Según las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), este fin de semana será el último de este largo veroño, con un cambio de tiempo en ciernes que el sábado ya se atisba en muchas zonas del interior en forma de nubes. Se trata de un frente que entrará por Galicia y que barrerá la Península entre el lunes y el martes. Junto con algunas lluvias débiles, este sistema frontal bajará las temperaturas a los valores normales por primera vez desde el cambio de estación. Sin embargo, será apenas un espejismo de otoño, porque el miércoles y el jueves volverán a subir, aunque no hará tanto calor como esta semana. "El ambiente el resto de la semana será templado, pero ya no cálido", avanza Rubén del Campo, portavoz de la Aemet.

Este sábado, 12 de octubre, comienza el inicio del fin del calor. "En los cielos aparecerán nubes medias y altas y por la tarde se formarán los cumulonimbos o nubes de tormenta, que dejarán chubascos que pueden ser tormentosos en puntos dispersos del interior, sobre todo, cerca de las montañas y en los litorales de Cataluña y de la Comunidad Valenciana, pero para nada generales ni intensos", pronostica el experto. La causa es la llegada de un frente atlántico, cuyo avance, junto con el aire cálido, ayudará a que se formen las nubes de evolución. Este frente llegará por la tarde noche a Galicia, donde empezará a llover. Aunque las temperaturas no variarán mucho, como va a estar más nublado subirán los valores nocturnos y los diurnos, en cambio, serán algo más bajos. "Hará dos o tres grados menos en la zona centro y puntos de Castilla y León", precisa Del Campo.

En el resto del país, el calor más intenso se concentrará, de nuevo, en el valle del Guadalquivir, con 33 grados, mientras que en el Guadiana, Tajo y Ebro se esperan entre 30 y 32. También será una jornada calurosa en el Cantábrico oriental —Cantabria, País Vasco y norte de Navarra—, donde los termómetros marcarán entre 28 y 30 grados. En ambas mesetas, de 26 a 28.

El domingo el frente va a continuar su avance de oeste a este y en Galicia va a llover con intensidad. "Las rías altas y las bajas van a recibir mucha lluvia, con avisos amarillos —el nivel más bajo en el oeste, donde se pueden superar los 40 litros por metro cuadrado en 12 horas, y en el sur de Ourense, en la zona limítrofe con Portugal, donde se puede llegar a los 50 o más", indica Del Campo. Estas lluvias se extenderán al noroeste de Castilla y León, Asturias y a Cantabria e incluso al norte de Extremadura y al entorno de los Pirineos, aunque más débiles. Las temperaturas bajarán de forma notable en el noroeste peninsular. "En Galicia pueden bajar hasta 10 grados con respecto al día anterior", continúa el portavoz de la Aemet. Sin embargo, subirán hasta ocho grados en la vertiente mediterránea, a donde los vientos del oeste llegan ya muy recalentados.

Así, en Galicia se quedará un ambiente fresco, con máximas de 15 grados, mientras que en el Cantábrico oriental seguirán entre 28 y 30, en el valle del Ebro, entre 30 y 32, y en las regiones mediterráneas —Murcia, Andalucía oriental y Mallorca, de 32 a 33. En Madrid, 28. En resumen, "sigue el veroño durante todo el fin de semana salvo en Galicia", con puntos como Bilbao con valores que superan la media de las máximas de agosto y otros como Madrid, con cifras de julio.  

El lunes se generalizará el cambio al paso del frente. "Seguirá lloviendo en Galicia y en las comunidades cantábricas y las precipitaciones, aunque no demasiado abundantes, alcanzarán otras zonas como Castilla y León, Madrid, Extremadura, oeste de Castilla-La Mancha, Andalucía oriental y el entorno de los Pirineos. Donde no lloverá será en el sureste", vaticina el meteorólogo. Se producirá, además, una bajada acusada de las temperaturas, de hasta ocho grados en ambas mesetas. "Vamos a pasar de estar entre cinco y 10 grados por encima de lo normal a temperaturas en torno a lo normal", detalla Del Campo.

El martes "la atmósfera está poco predecible", reconoce el portavoz, que recuerda que en otoño es más difícil hacer predicciones. "No está muy claro todavía, pero lo más probable es que continúen las lluvias en la mitad oriental y en Baleares, sin que se descarten en otros puntos", explica Del Campo. Las temperaturas siguen cayendo, sobre todo en Pirineos y en la mitad oriental, donde hará hasta 10 grados menos.

El tiempo del lunes y el martes será, por fin, otoñal. En la meseta norte, Galicia y el Cantábrico, la jornada será fresca, con máximas entre 15 y 18, al igual que en el noroeste de Castilla-La Mancha y sur de Aragón. En Madrid, el lunes se seguirá en 22 grados, pero el martes ya se esperan 18/19. En el Mediterráneo, aunque bajan, el lunes aún hará de 28 a 30 grados en Murcia, Almería, Alicante y Baleares, donde el martes se prevén 25.

Este ambiente "más normalizado" durará apenas un suspiro, porque el miércoles las temperaturas vuelven a subir y lo harán de forma notable, con lo que los valores se colocarán de nuevo por encima de lo normal al menos hasta el viernes. Además, las lluvias quedarán restringidas al extremo norte, a donde el jueves "llegará un nuevo frente, aunque más débil", que regará el noroeste, las comunidades cantábricas, los Pirineos y puede que lleguen a Cataluña. 

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