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Podemos recupera su defensa del referéndum pactado en Cataluña

Iglesias presenta, junto a Montero y Echenique, su programa electoral para el 10-N

Pablo Iglesias e Irene Montero, este domingo en Madrid.

Podemos recupera, en su programa para el 10-N, su apuesta por un referéndum pactado para tratar de solucionar la crisis territorial en Cataluña. Aunque el partido no fija esta medida, idéntica a la que se incluía en la propuesta del 28-A, como una línea roja en una futura negociación de Gobierno, como quedó demostrado el pasado verano, cuando el propio Pablo Iglesias se comprometió a firmar un documento para demostrar su fidelidad a las directrices del PSOE en esta materia. Para tratar de facilitar el diálogo, la formación eliminó la palabra referéndum del documento con más de 300 medidas que le enviaron a Pedro Sánchez el pasado agosto para desencallar el bloqueo político. En ese texto se mencionaba únicamente una mesa de diálogo. De manera paralela, En Comú Podem, la confluencia catalana inscrita en Unidas Podemos, no ha renunciado en estos meses a la vía de la consulta, como ha manifestado en reiteradas ocasiones Jaume Asens, líder de los comunes.

"La gestión viable del conflicto en Cataluña pasa por construir un proceso de reconciliación que permita el diálogo y llegar a acuerdos. Apostamos por un referéndum pactado en el que Podemos defenderá un nuevo encaje para Cataluña en España". Este es el texto que vuelve a aparecer, como el 28-A, en el programa que Podemos ha presentado la mañana del domingo en un acto en Madrid. "Somos la única fuerza que ha pensado siempre lo mismo", aseguran fuentes del partido, cada vez más reticentes a pronunciar públicamente la palabra referéndum.

En el discurso de los dirigentes de Podemos se apuesta por "el diálogo". "Hay múltiples vías y formatos para que la sociedad se exprese de manera directa". "La solución pasa por el diálogo y que todos los actores se sienten y negocien una fórmula, sea un referéndum u otra cosa". Así se expresaba esta semana Irene Montero, número dos del partido, en una entrevista en RNE. Podemos busca diferenciarse del independentismo que, en su opinión, "solo apuesta por una consulta unilateral que no sirve". En un complicado ejercicio de funambulismo —que no resultó en mejores resultados en Cataluña el 28-A— tampoco quieren acercarse a la postura del denominado bloque constitucionalista. Podemos rechaza la aplicación del artículo 155. "Debería ser excepcional e implica que lo que han votado algunos no cuente", ha dicho Iglesias al respecto.

"El programa es de mínimos, asumimos que estaremos en un Gobierno que no será de partido único y que nos tendremos que poner de acuerdo", ha adelantado el líder de Podemos. "Nos dijeron en la negociación que nuestras propuestas incomodaban a la gente, por eso vamos a responder con la Constitución, el texto en el que se fundamenta el programa". Tal y como sucedió en la anterior campaña, Iglesias recurrirá a la Carta Magna para defender sus promesas electorales.

A la espera de que este lunes se conozca la sentencia del juicio del procés, Podemos, por el momento, mantiene cautela. "Esperamos que no se hable durante toda la campaña de la sentencia porque entonces no se hablará de los problemas de los españoles", ha subrayado Pablo Echenique este domingo, uno de los autores del programa. "Es nuestra obligación hablar de otros temas. Y lo vamos a hacer".

Un nuevo impuesto verde

El programa de Podemos, como el del 28-A, se fundamenta en un eje ecologista, otro feminista y otro que bautizan como "de la nueva economía". "El 95% de la propuesta es la misma", defienden en la dirección del partido. Por eso, el lema durante la presentación de la propuesta es Las razones siguen intactas. "Es importante y serio que digamos que el programa es el espacio en el que debemos ser rigurosos, por eso podemos presentar las mismas propuestas que hace cinco meses. No es el lugar para hacer fuegos artificiales para tratar de quitarle unos pocos votos a Ciudadanos, eso es irresponsable", ha subrayado Montero en alusión a la estrategia electoral que considera mantiene el PSOE.

Eso sí, el partido de Iglesias ha hecho leves modificaciones respecto a abril. Ha eliminado iniciativas ya tramitadas en estos meses en el Congreso y ha actualizado otras sobre la base de las nuevas perspectivas económicas que adelantan la llegada de un período de desaceleración. Para tratar de amortiguar una nueva crisis, Podemos añade a su paquete de medidas económicas lo que denomina un impuesto verde. La medida consiste en aplicar un tipo agravado en el impuesto de sociedades para desincentivar las actividades contaminantes y aumentar la contribución de las empresas con más responsabilidad en la transición ecológica. "El objetivo es que este impuesto se amplíe a las eléctricas y petroleras", explica el equipo económico de Podemos. En el programa no aparece cuantificado este nuevo impuesto. "Las empresas que contaminen, que paguen", ha zanjado Iglesias.

La propuesta forma parte de "la verdadera reforma fiscal justa" que Podemos pretende conseguir si llega al Gobierno. El objetivo es recaudar unos 40.000 millones de euros en una legislatura, tres puntos y medios del PIB, a través, entre otras medidas, de "un tipo efectivo mínimo del 15% para los grupos empresariales" que, en el caso de las entidades financieras y de las empresas de hidrocarburos se ampliaría hasta el 20%. Podemos no renuncia al impuesto para las grandes fortunas para recaudar el 1% del PIB de patrimonios superiores a un millón de euros.

Podemos tampoco ceja en su empeño de derogar la reforma laboral y en aumentar en 10 puntos el tipo impositivo a la banca, aunque el PSOE se haya negado a aceptar esta medida que, según los cálculos del partido permitiría recuperar el rescate bancario que cifran en 60.000 millones de euros. 

El programa no se acompaña de una memoria económica. Como tampoco sucedió en las generales de abril, la formación reitera que solo publicará sus cálculos cuando lo haga el resto de partidos.

Iglesias reclama un debate económico

Pablo Iglesias no se conforma con un único debate electoral. El líder de Podemos ya ha asumido que, al contrario de lo que sucedió durante la anterior campaña, no podrá enfrentarse en dos ocasiones a sus adversarios políticos. "Va a haber un solo debate porque el presidente en funciones decide cuántos debates hay y los medios lo asumen. Esto es un escándalo democrático y una vergüenza", ha dicho durante la presentación del programa de Podemos para el 10-N.

El secretario general de Podemos ha propuesto un debate protagonizado por los expertos económicos de los partidos. "La pregunta fundamental de esta campaña es qué vamos a hacer para enfrentar la desaceleración económica en este país", ha asegurado. "Si Pedro Sánchez no quiere ir a los debates, que vaya Nadia Calviño [ministra de Economía] y el resto de expertos de los partidos".

El objetivo, en línea con la estrategia de campaña del partido, es centrar el debate en temas sociales y económicos y evitar que la crisis territorial catalana centre la conversación política las próximas semanas. "Hay algunos que solo van a querer hablar del 155 hasta el día 9", ha remarcado.

En la anterior elección, Podemos calcula que en la última semana de campaña recuperó casi un millón de votos gracias a la intervención de Iglesias en los dos grandes debates entre los candidatos a la presidencia.

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