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Arrimadas se aparta de la gestora de Ciudadanos para no interferir en el congreso que elegirá al nuevo líder

La portavoz parlamentaria no formará parte del órgano que tomará la decisión sobre la investidura

Inés Arrimadas, entregando sus credenciales de diputada. En vídeo, declaraciones de Inés Arrimadas.

Inés Arrimadas, la única militante que se ha postulado para liderar Ciudadanos tras la marcha de Albert Rivera, no formará parte de la gestora que desde el sábado va a dirigir el partido hasta el próximo congreso, en marzo. La portavoz parlamentaria se aparta del órgano que tomará todas las decisiones políticas, entre ellas la posición ante la investidura de Pedro Sánchez, como ha confirmado la mañana de este viernes en la Cámara Baja. Arrimadas quiere evitar que pueda interpretarse que tiene ventaja en el proceso sucesorio si integra el órgano que va a gestionar el congreso del partido que elegirá al nuevo líder en primavera, si bien el grupo parlamentario que ella lidera y la gestora estarán “coordinados”.

El Consejo General de Ciudadanos, máximo órgano entre congresos, se reúne el sábado en Madrid para elegir a los miembros de la gestora que pilotará el partido hasta marzo. El presidente del consejo, Manuel García Bofill, es el encargado de presentar una lista cerrada y bloqueada de integrantes, con un máximo de 15 miembros. En esa lista no estará Arrimadas, aunque según fuentes de la dirección saliente viene “ejerciendo de facto el liderazgo” del partido desde la dimisión de Rivera, una vez se constató que cuenta con el apoyo de todos los sectores. Arrimadas es, además, presidenta y portavoz del grupo parlamentario en el Congreso, por lo que su papel será decisivo, aunque formalmente la decisión sobre la investidura la tendrá que tomar la gestora.

Este viernes, tras entregar sus credenciales de diputada en el Congreso, Arrimadas ha insistido en que los 10 parlamentarios de Ciudadanos no van a apoyar el acuerdo de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos. La portavoz se ha expresado con una cierta retórica riverista —caracterizada por metáforas ásperas, que utilizaba el exlíder dimitido tras el fiasco electoral— para oponerse a ese acuerdo. “Este Gobierno de la pesadilla ya depende de los partidos nacionalistas haga lo que haga Ciudadanos”, ha argumentado después de calificar como “mesa de la vergüenza” a la que reunió ayer al PSOE con ERC para negociar la investidura.

Arrimadas propone, en cambio, una “mesa de los constitucionalistas” en la que se sienten el PSOE, el PP y Ciudadanos para sacar adelante la investidura de Sánchez pactando los asuntos de Estado entre los tres partidos, aunque sin compartir Gobierno. “Ofrezco una mayoría de 221 diputados”, ha defendido Arrimadas. En caso de que no sea posible —el PP se niega a explorar esa fórmula— Ciudadanos estará en contra del pacto PSOE-Podemos. “Ningún ciudadano de este país ha votado a mi partido para hacer vicepresidente a Pablo Iglesias”, ha argumentado.

En la nueva etapa de Ciudadanos a partir del sábado va a adquirir además importancia fundamental una nueva figura que ha permanecido hasta ahora alejada de los focos mediáticos: Manuel García Bofill, el presidente de la gestora. El dirigente, desconocido fuera de los muros de Ciudadanos, va a asumir amplias competencias en la dirección, según el reglamento de la gestora enviado a los miembros del Consejo General —máximo órgano del partido entre congresos— y al que tuvo acceso Valverdedelcamino. Entre sus facultades se encuentra elegir a los miembros de la dirección provisional, cesarlos si lo considera necesario y ostentar el voto de calidad en caso de empate en las deliberaciones.

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