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El PP sondea a líderes de Ciudadanos para hacer una ‘opa’ al partido de Arrimadas

Los populares han tanteado a dirigentes como el exportavoz Juan Carlos Girauta, la vicealcaldesa Begoña Villacís o la exdiputada Patricia Reyes

pp ciudadanos
En primera fila, de izquierda a derecha: Luis Salvador (alcalde de Granada); Luis Garicano (eurodiputado); Inés Arrimadas (portavoz en el Congreso); Edmundo Bal (portavoz adjunto); Marta Martín (diputada); y Begoña Villacís (vicealcaldesa de Madrid). GTRES

La debilidad de Ciudadanos (Cs) tras el desplome electoral del 10 de noviembre ha dado pie a que el PP vea una ocasión de reagrupar al centroderecha mediante la absorción. Los populares han iniciado un acercamiento a dirigentes de Cs, algunos de los cuales perdieron su escaño en las urnas, con el objetivo de preparar el terreno para una posible opa. Aunque aún no se han puesto sobre la mesa ofertas concretas, el PP ha tanteado a figuras como el exportavoz Juan Carlos Girauta, la vicealcaldesa Begoña Villacís o la exdiputada Patricia Reyes. Todos ellos aseguran que no tienen ninguna intención de cambiar de barco.

El centro político, un espacio siempre al albur de turbulencias, con partidos que han tenido ascensos y caídas fulgurantes, está ocupado ahora con fragilidad por Ciudadanos. Tras la renuncia de Albert Rivera por el desplome electoral, Inés Arrimadas ha asumido las riendas (como portavoz en el Congreso hasta que en marzo se celebre el congreso de Cs), con el objetivo de reflotar un partido que perdió 47 escaños el 10-N, hasta quedarse con solo 10.

Los desafíos de Arrimadas son importantes. Uno de ellos es evitar una fuga de cuadros: los populares han puesto en su punto de mira a Ciudadanos, con quien comparten cuatro gobiernos autonómicos y la alcaldía de la capital de España, con la intención de hacer un abrazo del oso a su socio, que en abril estuvo a punto de darles el sorpasso y también fichó a varios de sus dirigentes. En política, la historia a veces devuelve oportunidades a los adversarios.

Fuentes de la dirección de Ciudadanos apuntan a un intento de cooptación de los populares. “El PP quiere hacernos una opa”, expresa una dirigente del partido de Arrimadas que ha recibido mensajes de los populares en las últimas semanas para intentar atraerla. El descalabro que sufrió el partido en las pasadas elecciones dejó fuera del Congreso a casi toda la cúpula: empezando por el secretario general, José Manuel Villegas, y el núcleo más cercano a Rivera. De este grupo, Villegas y Fernando de Páramo dimitieron y anunciaron su marcha de la política, mientras entre el resto hay diferentes situaciones: Miguel Gutiérrez, Melisa Rodríguez y Fran Hervías se han mantenido en la gestora de Cs, pero otros como Juan Carlos Girauta, Ignacio Prendes y Patricia Reyes regresan a su vida profesional.

Los populares han contactado en las últimas semanas con dirigentes de Ciudadanos que han quedado fuera del Congreso, pero también con otros que siguen en activo, aunque no han puesto encima de la mesa ofertas formales, según varios de los contactados. Entre estos, algunos al máximo nivel según las fuentes consultadas por Valverdedelcamino, están Juan Carlos Girauta, Begoña Villacís o Patricia Reyes. También cuadros autonómicos de menor relieve, sobre todo en Andalucía, donde Cs cogobierna la Junta. Todos han asegurado a este diario que rechazan integrarse en el PP.

“En nuestra situación de debilidad, una opa viene en el manual. Espero que la gente sea sensata y aguante. Somos ahora un partido un poco desarmado, es lógico que intenten captarnos a la gente mientras gobernamos con ellos”, confiesa un exdirigente de Ciudadanos que perdió su asiento en el Congreso, pero a quien no han tentado. En Cs entienden los contactos como un trabajo del PP de “abonar el terreno” para posibles futuros fichajes.

El PP niega invitaciones formales a miembros de Ciudadanos que han perdido el escaño para incorporarse a sus filas, pero no las descartan en un futuro, informa Natalia Junquera. Aunque con la repetición de las elecciones mejoraron su presencia en el Congreso (de 66 a 89 diputados), los populares han tenido que afrontar fuertes ajustes para no hacer un ERE interno y recolocar a quienes se habían quedado sin puesto. Pero si fracasaran las negociaciones para la investidura y hubiera una nueva convocatoria electoral, esos contactos con Cs podrían tomar cuerpo y materializarse en fichajes e incorporaciones.

“Captación de talento”

En la cúpula del PP tampoco descartan la “captación de talento” de Ciudadanos, señala un alto dirigente popular, si se forma un Gobierno estable de izquierdas que dure varios años. “Algunos de los que quieran continuar en la vida pública pueden intentar venir al PP”, analiza. “Siempre vamos a estar abiertos a sumar, pero Cs tiene también un alma socialdemócrata que nunca acabaría en el PP”, analiza este dirigente, que descarta una operación de opa coordinada por Génova hasta que se resuelva la incertidumbre sobre la gobernabilidad del país.

Lo que la dirección del PP ya ha decidido es “ser generosos con Ciudadanos”. Su presidente, Pablo Casado, insiste en la unión de fuerzas y en su propuesta de España Suma, una coalición con Cs y Vox para reagrupar todo el centroderecha y la derecha. Esa vía sigue bloqueada pero, ante las próximas elecciones en Galicia, País Vasco y probablemente también Cataluña, Casado podría intentar de nuevo ese reagrupamiento. “Cuando uno quiere liderar un bloque, tiene que ser generoso”, apunta un dirigente del PP.

De ahí la ayuda del PP a Cs esta pasada semana para tratar de que entrara en la Mesa del Congreso. El reverso de esa protección para la formación de Arrimadas es aparecer como un satélite del PP. De forma ostentosa, Casado atravesó el viernes todo el salón de Pasos Perdidos del Congreso, en el acto por el aniversario de la Constitución, para ir en busca de Arrimadas y mantener una charla con ella en una esquina del salón. Ninguno quiso revelar después de qué hablaron, pero Casado negó que comentaran la investidura de Pedro Sánchez.

Es en ese asunto donde Arrimadas ha puesto más en aprietos al líder del PP, al instar a un acuerdo a tres —PSOE, PP y Cs— del que Casado no quiere ni oír hablar. La iniciativa de Arrimadas va en la línea de buscar su hueco. “Tenemos que ser proactivos. Cs tiene que ser motor y no subsidiario del bloque de la derecha”, analiza un exdirigente del partido.

La portavoz asegura no temer el abrazo del oso del PP porque está convencida de que en España “existe un espacio político de centro”. “Con muy poco avance, podemos tener un crecimiento importante: solo dos puntos más de voto en las pasadas elecciones suponía recuperar hasta 20 escaños”, defendió el viernes Arrimadas en una conversación informal con periodistas.

Ciudadanos fichó en abril a líderes del PP

De prosperar el intento del PP de captar a cuadros de Ciudadanos, este le devolvería el golpe que recibió cuando Cs era un partido en auge y le robó a varios dirigentes. En las autonómicas de mayo, Rivera fichó para su lista a la Asamblea de Madrid a Ángel Garrido, expresidente de la Comunidad del PP. Garrido es ahora consejero de Transportes por Cs en el Gobierno de coalición con el PP.

No fue el único fichaje del PP que consiguió Rivera: también atrajo a Silvia Clemente, expresidenta popular de las Cortes de Castilla y Léon (aunque el fichaje terminó por frustrarse por el escándalo del pucherazo de las primarias de Cs) y a José Ramón Bauzá, expresidente de Baleares, que ahora es eurodiputado de Cs.

El PSOE: “Nos interesa que el partido no muera”

El PSOE dice no tener ninguna intención de aprovechar la debilidad de Ciudadanos para propiciar aún más su caída. Fuentes socialistas del máximo nivel aseguran que han intentado colaborar con Ciudadanos y ofrecerles ayuda a cambio de un pacto para la investidura de Pedro Sánchez. “Nos interesa que ese partido no se muera”, apuntan en el PSOE. No obstante, la campaña de Sánchez de las pasadas elecciones estuvo diseñada en parte para tratar de arrebatar todo el espacio electoral a Ciudadanos; aunque, según las encuestas postelectorales, el grueso del votante del partido de Arrimadas se fue a la derecha y a la abstención.

Los socialistas sostienen que ofrecieron a Ciudadanos presencia en la Mesa del Congreso, lo que niega tajantemente el partido de Arrimadas. El negociador de Cs, José María Espejo, responsabilizó al PSOE y a Vox de que su partido se quedara fuera del órgano de gobierno de la Cámara. “El PSOE ha preferido que Vox esté en la Mesa a que esté Cs”, se quejó.

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