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KERRY EMANUEL | CATEDRÁTICO DE CIENCIAS ATMOSFÉRICAS DEL MIT

“Fenómenos similares a los huracanes acechan el oeste de Europa”

El meteorólogo Kerry Emanuel alerta de la relación entre cambio climático y la intensidad de los ciclones y tifones

Kerry Emanuel, premio Fronteras del Conocimiento en cambio climático, otorgado por la Fundación BBVA.
Kerry Emanuel, premio Fronteras del Conocimiento en cambio climático, otorgado por la Fundación BBVA.

La curiosidad por los huracanes le viene desde pequeño. Haber residido un par de años a las afueras de Florida, una región altamente afectada por los ciclones, despertó su pasión por lo que él define como: “máquinas que transforman el calor de los océanos en viento”. Kelly Emanuel (Ohio, 1955) ha recibido este miércoles el premio Fronteras de Conocimiento en la categoría de cambio climático de la Fundación BBVA precisamente por su ojo atento y visionario con respecto a los ciclones. Sus predicciones de finales de los años ochenta son hoy los datos que demuestran que el calentamiento intensifica los huracanes y tifones. “No es algo que pueda pasar. Está pasando”, cuenta a través de una videoconferencia desde su residencia.

Pregunta. Usted recibe el galardón por demostrar una correlación entre cambio climático y mayor intensidad de los huracanes pero, ¿de qué manera afecta?

Respuesta. A finales de los ochenta desarrollé una teoría que analizaba la velocidad de los huracanes y cómo estaban aumentando. Me sorprendió descubrir que el creciente calentamiento de la temperatura terrestre provocara que esta velocidad creciera. Hoy, este tema es una grave preocupación.

P. ¿Qué se prevé para el futuro?

R. Las sociedades se han adaptado sorprendentemente bien a eventos como huracanes, terremotos o tormentas, que se presentan una vez cada 100 años. Pero todo se complica cuando los tiempos entre uno y otro se reducen; cuando en vez de cada 100 se dan cada 50 años. Las sociedades no están preparadas para lo que se conocía como casos aislados. El incremento en la velocidad del viento, por muy modesto que sea, puede provocar enormes destrucciones.

P. ¿De qué tipo? 

R. Terribles. Hace unos años participé en un estudio sobre los impactos económicos de estos desastres en Estados Unidos y calculé que suponen 80.000 millones de dólares anuales (unos 72.000 millones de euros). Y solo en los Estados Unidos. Además, está el factor humano: la gente está emigrando a zonas de costa más propensas a los tifones y las pérdidas son enormes. Basta con mirar a las cifras de las muertes por el huracán en Bahamas o Filipinas. Los huracanes son fuentes de enorme sufrimiento. Y estamos presenciando la colisión entre una tendencia demográfica y una tendencia climática de los huracanes en proceso de intensificarse. Hay algo que la gente tiene que entender: el cambio ya se está produciendo. Tres grupos diferentes de investigación estimaron que las probabilidades de que las lluvias en Texas durante el 2017 alcanzaran la magnitud del huracán Harvey eran el triple de los parámetros de hace 15 años. Y esto es relevante en tanto que los seguros se deciden en función de los históricos. Históricos que ya no responden a la realidad.

P. Usted es muy crítico con la comunidad internacional

R. Es que es lamentable. No tiene sentido que esperemos más. Hay dos medidas que tienen que ser tomadas ya: reducir el carbón e incentivar la investigación en tecnologías que extraigan el dióxido de carbono que ya está en la atmósfera.

P. Y, sin embargo, aún hay políticos que niegan el calentamiento.

R. Sí. Es horrible. Pasa en Australia, pasa en Estados Unidos… Los políticos son personas mayores que están haciendo oídos sordos de las medidas que están suplicando los más jóvenes. Ojalá estos movimientos crezcan y se propaguen. Tenemos que empezar a escuchar menos a los negacionistas y más a nuestros hijos.

P. Otra de sus predicciones son sobre la expansión de estos fenómenos, donde no se producían antes. ¿Se acercan a Europa?

R. Aunque no tengamos todas las respuestas aún, hay muchos indicadores que muestran que fenómenos similares a los huracanes acechan la costa del oeste de Europa. El caso del Mediterráneo es muy curioso, porque se producen tormentas similares denominadas “medicanes”. Y parece que estas también van a identificarse. Tal vez no en cuanto a frecuencia pero sí en intensidad.

P. ¿A qué regiones de España afecta concretamente?

R. No a la península entera. Más bien a las islas Baleares. Estuve un año investigando, junto con Romualdo Romero [catedrático de Meteorología de la Universitat de les Illes Balears], estos fenómenos y observamos que estas islas ocasionalmente se han visto gravemente afectadas. La pregunta que nos hacemos ahora es si también empeorará.

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